Se recomienda guardar las galletas en una lata metálica limpia para conservar sus cualidades. Si llegaran a ablandarse, se pueden hornear nuevamente en una charola limpia por 2 minutos a 100 °C, y recuperarán su consistencia crujiente. Tienen una caducidad de 3 semanas a partir del día de su adquisición.
Caducidad Prolongada